martes, 9 de enero de 2018

2018: el desenlace en Brasil


Emir Sader


América Latina tendrá varias elecciones presidenciales en 2018, entre ellas las de México, Colombia y Brasil. En el caso brasileño, debe representar el desenlace de la más profunda y prolongada crisis que el país ha vivido en toda su historia.


Iniciada a finales de 2014 cuando, derrotada por cuarta vez consecutiva en elecciones presidenciales y teniendo la perspectiva de tener que enfrentarse de nuevo con Lula en la elección siguiente, la derecha brasileña enveredó por el camino de una vía golpista.


Desde entonces, Brasil ha ingresado en la más larga y profunda crisis de su historia, con la desestabilizacion introducida por la derecha alargándose para el mismo gobierno instalado por el golpe. Fueron dos primeros años –2015 y 2016– de auge de la ofensiva de la derecha que logró tumbar al gobierno de Dilma Rousseff e instalar un gobierno que puso en práctica el ajuste derrotado en cuatro elecciones.


El resultado fue que 2017 se volvió un año de viraje en Brasil con el cambio de la agenda de la derecha –centrada en las denuncias de corrupción y los problemas del modelo económico del PT– para el retorno a la centralidad de las políticas sociales. Uno de los resultados de ese cambio fue el ascenso del apoyo a Lula y el desastre de todos los candidatos asociados al gobierno de Temer.


El 2018 se anuncia como el año de las nuevas elecciones generales. Comienza con la continuidad de los procesos judiciales en contra de Lula que, aunque sin ninguna prueba concreta, tratan de sacarlo de la disputa electoral. El 24 de enero se dará el juicio en segunda instancia, en Porto Alegre, de la primera condena de Lula.


Grandes movilizaciones son anunciadas para enero en todo el país, haciendo de ese mes uno más de la precampaña electoral de Lula, que debe ser condenado, pero sin que esa condena lo saque de la disputa electoral. Hay todavía una serie de recursos a otras instancias del Poder Judicial. 2018 será en Brasil una mezcla de batallas políticas, de masas y de peleas jurídicas.


Pero lo que es seguro es que el nuevo año será el del desenlace de la crisis política iniciada hace tres años. O, de alguna forma que todavía no se vislumbra cual sea, el régimen de excepción se alarga, consolidando el desmonte de Brasil como país, o se restaura la democracia con la elección de Lula de nuevo como presidente del país, retorna el modelo de desarrollo con distribución de renta, las políticas de inclusión social y la política externa de soberanía nacional.


De la forma que sea, Brasil decide su futuro por un tiempo largo en 2018. Un año decisivo para el país con consecuencias directas e indirectas en otros países del continente. Caso venza Lula, se frena la contraofensiva conservadora, que no ha dejado de ampliarse en 2017, en Chile, en Argentina, en Ecuador. La crisis brasileña llegará a un término, sea con la consolidación del gobierno de restauración neoliberal, sea con el retorno de gobiernos neoliberales.


Será un año más de tensión, de convulsiones, de escaramuzas cotidianas, entre el bloque de derecha y el bloque de izquierda. Brasil llegará a una nueva rebelión con el desenlace de la crisis, que ya se alarga por más de tres años, que ha devastado los derechos sociales conquistados en los 12 años de gobiernos del PT, suspendido la política externa soberana del país, excluido el pueblo de las decisiones y cerrado el ciclo democrático brasileño. Un desenlace democrático representará que ese periodo negativo será apenas un paréntesis superado por la capacidad de lucha de pueblo brasileño.



http://www.jornada.unam.mx/2018/01/04/opinion/011a2pol
Marichuy en la previsión del EZLN


Octavio Rodríguez Araujo


Me desayuné el primero de enero con una noticia publicada en Reforma: Prevé EZLN que Marichuy no alcance firmas. Al día siguiente leí el comunicado completo del subcomandante insurgente Moisés en la liga de La Jornada del 2 de enero y ahí se dijo que la gente debe organizarse para que pueda dar su gira en el país la compañera Marichuy y su Concejo Indígena de Gobierno, aunque no alcance las firmas para ser candidata. Esta aceptación no fue prevista antes, ya que se buscaron firmas, se quejaron de las fallas técnicas para registrarlas en teléfonos celulares (porque tenían que ser nuevos o porque no había señal), apelaron a que fueran aceptadas en papel, se formaron comités en diversos lugares con otras organizaciones no indígenas para conseguirlas, etcétera. Es decir, se movieron para obtenerlas y, como era de preverse, llevan muy pocas y no lograrán cumplir con el requisito. Es más, se señaló que quienes idearon las reglas de juego para la inscripción de los independientes eran discriminadores y hasta racistas, pero aun así se lanzaron al ruedo conociendo cuáles eran esas reglas. O se equivocaron en sus cálculos o les sobró optimismo pensando que lograrían las firmas para registrar a Marichuy.


Si quienes tienen recursos hasta para prestar no han logrado todavía cumplir los requisitos para ser candidatos independientes, ¿cómo se les ocurrió que Marichuy, con escasísimos recursos, podría cumplirlos y, además, en por lo menos 17 entidades de la Federación? Un gran error de cálculo y un desconocimiento absoluto de la realidad del país, de su distribución demográfica y de la cultura política dominante en la mayoría de la población.


Que lo hicieron para visibilizar a los olvidados de siempre, los indígenas del país, muy bien; pero tampoco lo han logrado, desgraciadamente, salvo para ellos mismos o entre ellos mismos y para quienes los han apoyado en sus luchas de siempre, hagan lo que hagan, bien, mal o regular. No conozco las cifras de la gente reunida en diferentes escenarios para apoyar la recolección de firmas en favor de Marichuy, aunque sí los resultados de dicho esfuerzo: al primero de enero Marichuy llevaba 128 mil 432 firmas y le faltaban 738 mil 161 (El Universal, 02/01/18). De La Otra Campaña, empero, sí supimos (gracias a la información de Hermann Belinghausen) las cifras de cada mitin del Delegado Zero (sic) y, por lo mismo, que su campaña no electoralista fracasaría –como en realidad ocurrió.


Debe quedar muy claro a mis lectores que no me alegra el previsible fracaso del EZLN-CNI y de su aspirante a candidata independiente. Más bien lo lamento, pues como están las cosas y las candidaturas partidarias (en realidad de coaliciones de partidos), una opción anticapitalista, de ser competitiva y con posibilidades de triunfo (que no es el caso), me daría ánimos para votar el próximo julio. Pero el tema no es cómo está mi ánimo a principios de este nuevo año en relación con las opciones electorales que se nos presentan, sino la impericia de quienes fueron un referente mundial hace 19-23 años (el EZLN de 1994 a 1998) y su incapacidad para escaparse de su sectarismo de corte anarco-indigenista que no estaba contemplado en su primeras Declaraciones de la Selva Lacandona. Todavía en la Quinta Declaración de la Selva Lacandona (1998) el EZLN decía: Los zapatistas hemos tendido un puente con otras organizaciones sociales y políticas, y con miles de personas sin partido, de todas hemos recibido respeto y a todas hemos correspondido. Este discurso cambió radicalmente en la Sexta Declaración. Ésta ya fue no sólo un deslinde de los partidos políticos (de todos, sin excepción) sino también un enfrentamiento con ellos, especialmente con el PRD y su candidato presidencial de 2005-2006. Y así se dijo en la Sexta: “invitamos a las organizaciones políticas y sociales de izquierda que no tengan registro, y a las personas que se reivindiquen de izquierda que no pertenezcan a los partidos políticos con registro, a reunirnos en tiempo, lugar y modo que les propondremos en su oportunidad, para organizar una campaña nacional, visitando todos los rincones posibles de nuestra patria, para escuchar y organizar la palabra de nuestro pueblo. Entonces es como una campaña, pero muy otra porque no es electoral.” (Las cursivas son mías). Con esa Sexta Declaración comenzó, más claramente que antes, el antipartidismo del EZLN y su aislamiento de otras fuerzas también antineoliberales que estaban marcadas por el pecado de tener registro como partidos políticos. Ese aislamiento, vale la pena recordarlo, derivó en una confrontación específica contra López Obrador. Marcos, en su última intervención en el coloquio en honor a Andrés Aubry (2006), se refirió a los seguidores de López Obrador como “las filas [de] las modernas ‘camisas pardas’ del lopezobradorismo”, es decir éste como nazismo, sin eufemismos (¿Y quiénes eran, en los delirios de Marcos, los judíos y los cristales rotos de sus tiendas víctimas del lopezobradorismo?)


http://www.jornada.unam.mx/2018/01/04/opinion/011a1pol
Ejército de EU, Gates y Monsanto detrás de transgénicos para extinguir especies

Silvia Ribeiro*

Mediante pedidos de acceso a información pública, un grupo de organizaciones de la sociedad civil, entre ellas la Red del Tercer Mundo y el Grupo ETC, obtuvo más de 1200 correos electrónicos de investigadores de universidades públicas de Estados Unidos que revelan que el Ejército de ese país es actualmente el principal financiador global de la controvertida tecnología de impulsores genéticos –gene drives en inglés (https://tinyurl.com/ybusbtxq). Se trata de una forma de ingeniería genética para engañar las leyes de la herencia, de forma que un rasgo transgénico se trasmita por fuerza a toda la descendencia de plantas, insectos o animales. Se propone para extinguir especies enteras consideradas plagas, como mosquitos, ratones y malezas. Entre los consultores del ejército sobre esta tecnología aparece un alto ejecutivo de Monsanto. (http://genedrivefiles.synbiowatch.org/)

La tecnología entraña enormes riesgos para la naturaleza y las personas, ya que eliminar totalmente una especie tendría impactos sobre muchos otros elementos del ecosistema. Es la primera vez que se desarrollan organismos manipulados con ingeniería genética (en este caso con la tecnología CRISPR-Cas9) para manipular la vida silvestre. A diferencia de los transgénicos cultivados –que aunque contaminan otras plantas, hay que sembrarlos y encuentran algunas barreras evolutivas naturales– los organismos con impulsores genéticos están intencionalmente diseñados para reproducirse y diseminarse agresivamente en la naturaleza, trasmitiendo a toda su progenie el rasgo transgénico (no en 50 por ciento como sería normal). Con pocos individuos manipulados se podría afectar toda una población o hasta una especie entera. Si eso fuera posible ¿quién puede definir qué especies son dañinas y deben ser eliminadas? Para Monsanto, por ejemplo, todo lo que no sean sus propias semillas en el campo, son plagas. Para los campesinos y la agroecología nada sobra y todo es parte de una totalidad funcional que debe estar equilibrada para que no se convierta en plaga.

Pensar que esta tecnología tan riesgosa está en manos de una trasnacional que sólo piensa en el lucro es muy preocupante. Saber que esta tecnología se desarrolla a partir de intereses militares de Estados Unidos es aterrador y debería motivar su inmediata prohibición. Por estas preocupaciones, 160 organizaciones de todo el mundo plantearon en el Convenio de Diversidad Biológica en 2016, durante su reunión en Cancún, México, que se debía establecer urgentemente una moratoria. (https://tinyurl.com/yakgwsbz)

Los correos obtenidos muestran también que la Fundación Bill y Melinda Gates, el más importante financiador privado de esta nociva tecnología, pagó 1.6 millones de dólares a una organización de cabildeo –Emerging Ag– para descarrilar la aprobación de la moratoria sobre impulsores genéticos en el Convenio de Diversidad Biológica (CBD) en su 13ª. reunión en Cancún, y para promover que 65 científicos y funcionarios favorables a la tecnología, actuaran como asesores independientes en los foros y otros trabajos actuales del CBD en este tema. (https://tinyurl.com/ycnadxqj) Algunos de estos investigadores fueron aceptados en el Grupo de expertos del CBD sobre biología sintética (AHTEG), sin declarar que están pagados para desarrollar la tecnología, incluso por agencias militares estadunidenses. La Fundación Gates y los institutos de Salud de Estados Unidos han invertido 75 millones de dólares en el proyecto Target Malaria, que propone extinguir el mosquito que trasmite la malaria con esta tecnología.

El ejército de Estados Unidos, por medio de su Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada para la Defensa (DARPA, por sus siglas en inglés) creó el programa Safe Genes, que está enfocado a la edición genómica, principalmente en impulsores genéticos, tanto para desarrollar usos benéficos, como para atender potenciales preocupaciones de salud y seguridad por su mal uso intencional o accidental. Según revelan los correos obtenidos, la agencia estaría financiando proyectos y varios investigadores por hasta 100 millones de dólares. Anteriormente ya se conocía que financiaba siete proyectos por 65 millones de dólares. (https://tinyurl.com/yc5s7oed). El dato nuevo no es solamente la mayor cantidad de dinero, sino que DARPA está financiando proyectos y/o investigadores en todas las instituciones que trabajan con impulsores genéticos, no sólo en Estados Unidos, también en Australia y Reino Unido, algunas de las cuales planean hacer ensayos de campo en países africanos. Estos ensayos serían a su vez parte del programa Target Malaria financiado por la Fundación Gates. El involucramiento militar coloca el experimento –ya señalado como de alto riesgo– bajo una óptica geopolítica nueva y muy preocupante. DARPA financia también a los dos laboratorios que tienen las patentes mundiales sobre CRISPR-Cas9 (en UC Berkeley y Harvard/MIT), además de ser el financiador del proyecto GBIRD (Biocontrol genético de roedores), coordinado por una ONG conservacionista, que trabaja en crear ratones que no puedan procrear hembras, para extinguir la especie.

Hasta ahora, el argumento de sus proponentes es que la tecnología se desarrolla para fines de conservación o salud, pero ha eludido la discusión de que la misma tiene además usos hostiles y militares. Aunque DARPA asegura que su proyectos son para defensa, la línea entre uso hostil o defensivo es virtualmente inexistente: es la misma tecnología. Lo cual la convierte en una amenaza inaceptable y reaviva la necesidad de medidas urgentes y enérgicas de parte de Naciones Unidas para prohibir su uso, lo cual quizá no pueda controlar su desarrollo militar que podría seguir en secreto, pero sí impedirá que se siga desarrollando por agentes públicos y privados.

*Investigadora del Grupo ETC

http://www.jornada.unam.mx/2017/12/09/opinion/023a1eco

sábado, 11 de noviembre de 2017

CONVOCATORIA AL II ENCUENTRO POLÍTICO SOCIAL 9 DE DICIEMBRE DE 2017

MÉXICO 2018: SUFRAGIO EFECTIVO,
EL PUEBLO AL PODER

II ENCUENTRO POLÍTICO SOCIAL
9 de diciembre de 2017, de las 9:30 a las 20 horas,
en el Centro Recreativo de la Cooperativa Pascual,
San Juan Teotihuacán, Estado de México


C o n v o c a t o r i a

  1. Bajo el lema “Rescatar México: Gobierno y Rumbo Patriótico-Popular”, realizamos el 5 y 6 de agosto pasado en la Ciudad de México, el I Encuentro-taller político social, asumiendo como objetivo general: “definir lineamientos para encarar, junto a los movimientos y fuerzas en lucha, el qué hacer ante la grave y peligrosa situación política, social, económica actual y también discutir el cómo hacerlo, para construir participación-fuerzas transformadoras, no corporativas-verticales”
Después de día y medio de abordar en mesas y plenarias los temas: “Disyuntiva y retos ante el desastre nacional, en el contexto latinoamericano y estadounidense” y “métodos de trabajo, desarrollo de la cultura y los instrumentos organizativos para la liberación nacional y social”; el I Encuentro-taller resumió acuerdos y disensos, nombrando una Comisión Coordinadora Nacional (CCN), a la que encargó sistematizar la relatoría, elaborar un proyecto de plan político, así como convocar a un II Encuentro-taller promoviendo la elaboración y discusión de informes y documentos preparatorios.
  1. En reunión de la CCN del 26 de octubre pasado, se acordó convocar al II Encuentro con el objetivo de definir lineamientos y tomar las medidas organizativas necesarias, para cohesionar nuestro quehacer en la coyuntura electoral, buscando la convergencia con todos los movimientos y fuerzas en lucha con quienes coincidamos en la necesidad de conformar un nuevo referente democrático-popular nacional de masas, para hacer la mejor aportación a la ya intensa disputa ideológica-política que se despliega en el marco del proceso hacia julio de 2018.
Tres fueron los considerandos para dar paso a esta convocatoria:
  1. Que, habiendo definido el 5 y 6 de agosto la ineludible necesidad de participar en elecciones de 2018 para buscar un gobierno y rumbo patriótico-popular, los tiempos se han acortado a escasos 8 meses.
  2. Que el Frente Amplio Social Unitario (FASU), conformado en torno a la UNT-STRM, ya fijó para el 8 de diciembre para su Asamblea Nacional, con el objetivo de completar las definiciones coyunturales en que ya hemos avanzado.
  3. Que en el II Encuentro por la Unidad del Pueblo de México, realizado en Puebla en octubre, se pospuso hasta finales de marzo la toma de definiciones en torno a la coyuntura electoral, fecha que se acordó para realizar el III Encuentro; por lo que en esta articulación seguiremos sólo en unidad de acción, de resistencia y denuncia, exigiendo justicia ante políticas autoritarias fascistoides que despliega el bloque dominante.
  1. La discusión del II Encuentro estará enmarcada por el “Proyecto de Plan Político” derivado de los análisis y consensos del 5 y 6 de agosto, que en su capítulo “Los Retos” define:
Punto “1. Construir, por medio de un proceso democrático, una fuerza social informada, participativa, política, cultural y ética que se perfile como una nueva mayoría nacional, con una conciencia colectiva, basada en los intereses nacionales, la identidad y la pertenencia a un sistema de vida digno, con el objetivo superior de refundar la Nación Mexicana, independiente y soberana (...)”
Punto “6. Frente al escenario electoral del año 2018 es necesario ir perfilando una posición al respecto ya que, de las decisiones que asumamos, va a depender que ampliemos los campos y capacidades de resistencia de nuestro pueblo y nos coloquemos en perspectiva estratégica de mayor alcance, que vaya más allá de la coyuntura electoral; de lo contrario, será marginado de los procesos claves de lucha y podrían ser neutralizados para objetivos de transformaciones más profundas:
a) Es fundamental que las y los mexicanos, de cara a la coyuntura electoral, contribuyamos a que se decanten los campos entre dos polos opuestos; por un lado, el bloque de los traidores a la patria, los neoliberales, los neocolonialistas, los anticonstitucionalistas, que le apuestan a la barbarie; y por el otro, los que buscan recuperar soberanía, derechos sociales, democracia y una refundación nacional, elaborando un nuevo Pacto Social y nuevo marco constitucional. Frente a esta disyuntiva, las y los mexicanos, no están ante la opción, sino frente a un deber ético e histórico para recuperar a México y alcanzar una patria distinta y mejor; (…).
c) Para ello es imperativo que las fuerzas sociales y políticas de los pueblos de México, sus reservas morales, culturales, intelectuales, políticas y sociales empiecen a construir condiciones para que el polo patriótico revolucionario cuente con una sola candidatura a la Presidencia de la República y con una vertiente anticolonialista en el Poder Legislativo, así como con un bloque popular revolucionario; (...)”
  1. La CCN propone que el II Encuentro Político-Social, se desarrolle con base en el siguiente temario:
  1. Análisis de los informes, previamente circulados, sobre el curso de la discusión y posicionamiento ante la coyuntura electoral, que están asumiendo los actores político sociales y sus espacios de articulación locales y nacionales: UNT-FASU, SME-Nueva Central de Trabajadores; CNTE-Asamblea Nacional Popular y Unidad del Pueblo Mexicano; El Campo no Aguanta Más, Minero-Metalúrgicos, otros…
  2. Posicionamiento de los actores electorales (PRI-PVEM, FMC, MORENA-PT, …) sus dificultades, debilidades, contradicciones y convergencias posibles; expresiones de segmentos de poderes fácticos en México y EE UU: ejército, iglesias, empresarios, medios de comunicación, centrales sindicales, etc.
  3. Discusión de un proyecto de programa-plataforma para desplegar nuestra propaganda y actividad político-organizativa, durante el proceso electoral y en el escenario post-2018 que resulte de la disputa en curso.
  4. Tareas y medidas para avanzar en la conformación de un referente democrático popular, cuyas características podrían ser: central o federación de trabajadores, que agrupe a movimientos, cooperativas, pueblos-comunidades, organizaciones, ONGs, y ciudadanía; que coincidamos en la necesidad de un México justo y sustentable con democracia participativa y soberanía popular y nacional; y que de entrada coincidamos con la consigna de ¡Sufragio efectivo, el pueblo al poder!
  5. Nombramiento de una CCN militante.
  1. Lecturas indispensables:
  • Proyecto de Plan Político emanado del I Encuentro;
  • En la coyuntura electoral, toma de posición del Frente Amplio Social Unitario
  • Desafío de los entornos, tendencias internacionales y nacionales, de la Asamblea de Articulación de los Trabajadores del Campo.
  • Proyecto de Programa-Plataforma que elabore la CCN
  1. El Encuentro se llevará a cabo el día 9 de diciembre, en el Centro Recreativo de la Cooperativa Pascual, ubicado en: Curva la Garita s/n, Atlatongo, 55823 San Juan Teotihuacan de Arista, Estado de México. https://www.google.com/maps/place/Centro+Recreativo+Pascual/@19.6815049,-98.9042907,16z/data=!4m5!3m4!1s0x0:0xd05dcf60d95d0bfd!8m2!3d19.6805154!4d-98.9049125?hl=es

  1. Los organizadores sólo garantizarán los alimentos, por lo que los equipos deberán financiar a sus enviados(as). Cada equipo debe tomar medidas para garantizar su presencia. Favor de confirmar su asistencia antes del 7 de diciembre al correo: mosoel2@gmail.com o al celular 55 4135 4930
  2. Habrá transportación desde la Ciudad de México, dos camiones saldrán del metro Olimpica, (dos estaciones antes de Ciudad Azteca) a las 7:30 y a las 8:30 am y regresarán a las 21 y a las 22 horas del mismo día.
    FB: Rescatar México
    TW: @RescatarMexico
    Celular: 55 4135 4930
Ciudad de México, a 31 de octubre de 2017


La Comisión Coordinadora Nacional

domingo, 22 de octubre de 2017

Magníficos artículos sobre la Revolución Soviética

http://www.jornada.unam.mx/2017/10/17/per-portada.html

Nestor Makhno

NÉSTOR MAKHNO,
EL ZAPATA RUSO
Armando Bartra
Hace cien años los campesinos, obreros y pueblos de las nacionalidades sometidas al imperio ruso hicieron una revolución que con la mexicana inauguró el siglo. Y porque es la primera que se proclama socialista, la de 1917 ha sido vista como modelo a seguir. Sin embargo, fue en verdad un acontecimiento paradójico y excepcional.


La primera revolución anticapitalista ocurrió en un país muy poco capitalista como lo era Rusia a principios del siglo XX. Una revolución que debía dejar atrás el orden político liberal burgués tuvo lugar en un régimen de monarquía absoluta como el de los zares. La primera revolución proletaria exitosa fue protagonizada mayoritariamente por campesinos. La revolución que inauguró el socialismo tuvo como lema “Tierra y Libertad”. La insurrección nacional que debía ser el primer acto de la revolución mundial fue por mucho tiempo socialismo de un solo país. La primera revolución inspirada en Marx la impulsaron en gran medida activistas de ideología populista. La revolución que presuntamente confirma las predicciones marxistas, en realidad las enmienda.

Se ha dicho también que la alianza obrero-campesina fue el dispositivo que hizo posible la revolución, pero lo cierto es que a la convergencia de clase que derroca al zar sigue un desencuentro creciente y al final una sangrienta confrontación entre el gobierno presuntamente proletario y los trabajadores rurales.


En los primeros años veinte el saldo de la guerra, los intentos de restauración y las malas cosechas es una hambruna que enfrenta objetivamente a los productores con los consumidores en torno al destino de los granos. Pero la desconfianza de los bolcheviques en los campesinos que eran la enorme mayoría del pueblo ruso deriva en políticas torpes y finalmente en represión. Su expresión más dolorosa es la makhnovchina.

Ucrania, una de las naciones sometidas al imperio colonial de los zares, era el granero de Rusia y por ello territorio en disputa y escenario de prolongadas confrontaciones bélicas. Para 1917 el pueblo ucraniano está en pie de lucha: resiste a la reacción interna y extranjera organizándose en soviets, pero también armándose mediante un Consejo Revolucionario Militar que coordinando a veces con el Ejército Rojo combate tanto a las fuerzas restauradoras como a los diferentes ejércitos de invasión. Su líder político-militar es Néstor Makhno, campesino anarquista y como tal impulsor de la organización autogestionaria de la sociedad ucraniana sobre la base de soviets y comunidades autónomas.

Los ucranianos tienen dos demandas que desde el principio la revolución ha hecho suyas: libertad a los pueblos oprimidos por el colonialismo zarista y entrega de la tierra a las comunidades campesinas. El gobierno de los bolcheviques no las niega, sin embargo, privilegia lo que entiende son los intereses generales del proletariado ruso, que presuntamente el autonomismo campesino ucraniano pone en riesgo. Y por reclamar autonomía, los seguidores de Makhno son acusados de secesionistas y ferozmente combatidos.

El Consejo Revolucionario se deslinda expresamente de cualquier clase de separatismo: “Entendemos esta independencia, no como nacional sino como la independencia social y laboriosa de obreros y campesinos. Declaramos que el pueblo trabajador ucraniano, como cualquier otro pueblo, tiene derecho a forjar su propio destino, no como nación, sino como unión de trabajadores”. Pero no es escuchado.

Finalmente, controladas la ofensiva restauradora interna y la guerra de ocupación, el Ejército Rojo se siente libre de lanzarse contra el Ejército Insurreccional Revolucionario que hasta entonces había sido su aliado, al tiempo que el gobierno bolchevique persigue y apresa a los anarquistas que lo apoyan.

Tras negociaciones fallidas, la última tregua se rompe en el verano de 1921, el Ejército Rojo ataca con todo a las fuerzas de Makhno y al “terror blanco” de los reaccionarios sigue en Ucrania el “terror rojo” de los revolucionarios en el poder. Pronto los rebeldes son diezmados y, herido, su líder tiene que exiliarse. La makhnovschina termina en un baño de sangre con la bandera roja de los comunistas flameando sobre la desgarrada bandera negra de los ácratas.

Responsable del Ejército Rojo y por tanto de la campaña de aniquilamiento, Trotski sostiene que “en la lucha contra Mahkno, defendimos la revolución proletaria de la contrarrevolución campesina”. En realidad el choque entre un ejército presuntamente proletario y un ejército ciertamente campesino dramatiza la tragedia de la revolución rusa; un magno acontecimiento libertario que acabó devorando a sus hijos.

Repensar la revolución de 1917 nos ayuda a comprender la universalidad de nuestra propia revolución y de la bandera magonista-zapatista de “Tierra y Libertad”. Y es que en el espejo de la revolución rusa nos damos cuenta de que el utopismo comunalista de Ricardo Flores Magón, para quien las ancestrales prácticas colectivas de los pueblos originarios nos preparaban para el comunismo libertario, no es una ocurrencia local sino una convicción política generalizada a la que dieron forma intelectuales populistas del siglo XIX como Herzen, que adoptaron anarquistas como Bakunin y Makhno, que discutió Marx y que en nuestro continente retomó Mariátegui.

En el espejo de 1917 vemos que el surgimiento de liderazgos y ejércitos populares como los de Villa y Zapata, son patrones universales que se repiten en el Ejército Insurreccional Revolucionario de Ucrania, la fuerza armada campesina que puso en pie Makhno, no en balde llamado el Zapata ruso. Fuerzas rebeldes que tanto allá como aquí tuvieron que confrontar a los terratenientes, a la intervención extranjera y a la contrarrevolución restauradora.

En el espejo de 1917 descubrimos que el choque entre el regionalismo comunitarista y horizontal de los insurrectos campesinos y la lógica nacional y centralista de los revolucionarios urbanos es recurrente tanto en Rusia como en México y concluye en violentas confrontaciones.

En el espejo de 1917 vemos que el Plan de Ayala y la llamada Comuna de Morelos no son excepcionales sino que se repiten en las propuestas de transformación desde abajo y la conformación de un autogobierno regional, impulsados por el Consejo Revolucionario de los insurrectos ucranianos.
Y es que en el fondo –es decir, en su raíz y protagonismo agrario– la revolución rusa y la mexicana se parecen más de lo que algunos pensaron.

Publicado en La Jornada Semanal del 17 de octube de 2017
http://www.jornada.unam.mx/2017/10/17/per-nestor.html

Qué fue la Revolución Rusa
Guillermo Almeyra / I
Algunas perogrulladas previas: 1) la historia sirve para estudiar los comportamientos humanos en diferentes sociedades, no para formular juicios morales; 2) los grandes acontecimientos no son hechos aislados sino la culminación de procesos (Lenin bailó de alegría bajo la nieve cuando la recién nacida República soviética superó la duración de la Comuna de París porque la hazaña de 1917, para él, era la continuación de 1871 parisino y apenas el segundo de otros asaltos al cielo que salvarían a la revolución de la derrota); 3) las palabras son engañosas y deben ser pensadas en su contexto histórico (un obrero de 1917 no es igual a un obrero actual ni tampoco son iguales su trabajo y su modo de vida); 4) las revoluciones que no se extienden degeneran y perecen (aunque el territorio que abarquen sea inmenso y riquísimo porque deben superar el nivel de cultura y de productividad de los países avanzados ) y 5) el camino de la victoria está sembrado de derrotas, (y el frente de batalla es planetario porque el capitalismo es un sistema mundial, no una suma de Estados no interrelacionados).
Para evitar los anacronismos y comprender bien los conceptos, conviene recurrir al libro de David Mandel Los soviets de Petrograd, Ed. Syllepse 2017, París, 560 pp, estudio sociológico fundamental sobre la composición social de los partidos socialistas, los soviets y la clase obrera rusa durante la revolución de 1917. Veamos algunos datos:
Petrogrado tenía 2 millones 412 mil 800 habitantes, de los cuales 416 mil eran obreros, en 60 por ciento metalúrgicos, concentrados en 90 por ciento en 38 grandes fábricas. La población total del imperio zarista llegaba a 134 millones de personasy en ella los obreros eran 3.5 millones. El partido bolchevique contaba en la ciudad con cinco mil militantes en enero de 1917, y con 42 mil antes de octubre. Más de 80 por ciento de ellos eran obreros, sobre todo metalúrgicos, tenían un promedio de edad de 27 años y estaban alfabetizados en 92 por ciento (en la industria metalúrgica todavía no taylorizada los obreros debían saber interpretar un plano, preparar las tareas y las herramientas y conocer matemáticas y trigonometría. Igual cosa sucedía con los obreros de las imprentas pues debían leer manuscritos y componer los textos con tipos o con las recientemente creadas linotipias).
¿Qué fue la Revolución Rusa? La conjunción entre una inmensa revolución campesina precapitalista, la revolución de las minorías nacionales contra el despotismo asiático de los zares y una revolución anticapitalista de una minoría obrera muy concentrada y una parte era avanzada, culta e inteligente. Esas tres gigantescas olas simultáneas barrieron un régimen hacía tiempo condenado.
En efecto, desde la gran hambruna de fines del siglo XIX y la revolución de 1905, la autocracia zarista vivía de prestado y se enfrentaba a la mayoría de la nobleza y a la burguesía que, aliada al gran capital extranjero, buscaba democracia, la inteligencia y la clase obrera que era socialista cuya aristocracia (los impresores) seguía a los mencheviques y su parte más activa (metalúrgicos y químicos), a los bolcheviques y anarquistas. La guerra (que concentró a millones de campesinos-soldados en el frente junto a obreros y estudiantes socialistas) hizo explotar esa mezcla.
En la revolución de febrero participaron todas las clases, las cuales empezaron a diferenciarse desde marzo hasta octubre porque los gobiernos burgueses y los ministros socialistas moderados prosiguieron la guerra odiada que desangraba y hambreaba al país y no dieron tierra a los campesinos.
La revolución de octubre se hizo por eso sin disparar ni un tiro porque las consignas bolcheviques de ¡Pan, paz y tierra! les permitieron ganar la mayoría de la guarnición de Petrogrado, de los soviets y la gran mayoría de las fábricas y sindicatos y recoger el poder convertido ya en un fantasma.
Las revoluciones son el resultado de la insubordinación de las amplias masas. Los bolcheviques reorientados por Lenin y Trotsky no hicieron la revolución: simplemente la encauzaron y organizaron la toma del poder estatal.
Incluso en la izquierda muchos criticaron la Revolución Rusa diciendo que era prematura. Pero si los bolcheviques no hubiesen tomado el poder lo habría hecho una terrible dictadura de la derecha apoyándose en un sector de los oficiales zaristas y la República democrática nacida en febrero se habría convertido en una semicolonia francoinglesa con un poder dictatorial.
¿Fue la Revolución Rusa una revolución obrera? Sí, desde la de febrero mismo, preparada por grandes huelgas desde 1914-1916, la cual fue sobre todo obrera por el papel de los obreros en las manifestaciones, fundamentales para convencer a los soldados campesinos. El partido bolchevique, por su parte, era la organización militante del sector más decidido, joven y audaz de los obreros altamente calificados que la industria de guerra había concentrado en la ciudad.
Los soviets (consejos obreros cuyos diputados eran elegidos y revocados por asambleas) fueron la escuela que permitió la rápida evolución de la mayoría de los obreros hacia los minoritarios pero firmes y esclarecidos bolcheviques, abandonando a los otros partidos socialistas, mayoritarios en febrero pero que seguían aliados a los capitalistas y eran agentes de Francia y de Inglaterra.
La de octubre 1917 fue una revolución obrera dirigida por un partido obrero revolucionario que se apoyó sobre la lucha de las minorías nacionales por su autodeterminación y en el hambre de paz y de tierra de los 14 millones de campesinos enviados a morir en la guerra. En febrero imitó a la Revolución Francesa pero los bolcheviques aprendieron de ésta y de la Comuna de París, hicieron una revolución obrera y la defendieron esperando extenderla a otros países más avanzados para construir el socialismo.


Publicado en: La Jornada http://www.jornada.unam.mx/2017/10/22/politica/016a1pol?partner=rss